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de la provincia de Sevilla

Álvaro Recio Mir obtiene el primer premio del Concurso Nuestra América 2017 de la Diputación con 'El Arte de la Carrocería en Nueva España'

El accésit para un estudio de Amelia Almorza sobre las mujeres que participaron en la colonización del Virreinato de Perú

 

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Los miembros del Jurado del Concurso Nuestra América durante la sesión de deliberación

El doctor en Historia del Arte y profesor titular de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla, Álvaro Recio Mir, ha obtenido el primer premio del Concurso de Monografías 'Nuestra América', que promueve la Diputación de Sevilla a través de su Área de Cultura y Ciudadanía, en su edición 2017, con un original trabajo que analiza la trascendencia social del coche en México, desde su implantación tras la conquista y hasta el siglo XIX. El premio está dotado con 4.200 euros y la edición de su obra.

 

Y, además, el Jurado ha otorgado los 1.800 euros del accésit a la investigadora Amelia Almorza Hidalgo, doctora en Historia y Civilización por el Instituto Universitario Europeo de Florencia e investigadora posdoctoral en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, por su estudio sobre las mujeres que participaron en la colonización del Virreinato de Perú.

 

Un Jurado presidido por la diputada provincial de Cultura y Ciudadanía de la Diputación, Rocío Sutil, y formado por los profesores de la Universidad de Sevilla, Alfonso García Morales, Mª Eugenia Petit-Breuilh y Rocío Delibes; Mª Luisa Laviana, como investigadora del CSIC, y Carmen Barriga, jefa del Servicio de Archivo y Publicaciones de la Diputación; que no lo ha tenido fácil, ya que a esta convocatoria del Premio se ha presentado un total de 16 trabajos.

 

En 'El arte de la carrocería en Nueva España. El gremio de la ciudad de México, sus ordenanzas y la trascendencia social del coche', el profesor Recio Mir se remona a los orígenes del uso de la carrocería en América.

 

Surgidos al final de la Edad Media, los coches de caballos fueron llevados a América por la corona de Castilla, inmediatamente después de la conquista. En la capital de Nueva España arraigó su uso muy pronto, convirtiéndose en símbolo de estatus privilegiado y de la sociedad cortesana barroca, de manera que fueron usados por los virreyes en sus entradas triunfales en México desde mediados del siglo XVII.

 

En 1706 se fecha la fundación del gremio de carroceros de la ciudad de México, cuyas ordenanzas permiten conocer el desarrollo de este arte, que tuvo repercusiones en el urbanismo y en la arquitectura. El sentido barroco de los coches del siglo XVIII hizo que a las técnicas específicamente carroceras se sumaran otras actividades artísticas en los carruajes, como las labores de talla que los adornaban, las pinturas que recubrían sus cajas, la tapicería que los forraba o la guarnicionería que los unía a los animales de tiro.

 

La rápida evolución de la carrocería ocasionó que las ordenanzas del gremio mexicano tuvieran que sustituirse hasta en tres ocasiones en apenas un siglo, de manera que al final del virreinato se debatió en el marco académico propio del neoclasicismo el concepto mismo de coche, que fue entendido como una obra de arte total.

 

A fines del siglo XVIII y principios del XIX surgió el servicio de taxis, así como las primeras diligencias, que conectaron las principales ciudades un país en el que la proyección de la carrocería virreinal se atestigua hasta al menos mediados del siglo XIX, producida ya la independencia de México.

 

'Mujeres españolas en la colonización de América: El viaje hacia el virreinato del Perú (1580-1620)' es un estudio que se centra en las mujeres españolas que cruzaron el Atlántico hacia el Virreinato del Perú entre los años 1550 y 1650, a través de los registros de pasajeros, las licencias de viaje y la correspondencia familiar que se encuentran en el Archivo General de Indias

 

La autora analiza las características de la emigración femenina hacia América, así como el papel destacado que tuvieron las mujeres en la organización de los grupos familiares de emigración y los condicionantes específicos que rodearon el proceso emigratorio femenino.

 

Esta investigación ha aplicado una perspectiva transnacional, combinando fuentes de España y Perú, de forma que ha permitido poner en relación la evolución de los matrimonios en la ciudad de Lima con el proceso emigratorio europeo. La oportunidad de alcanzar un buen matrimonio en la colonia era sin duda un elemento decisivo para la emigración femenina y una clara vía de acceso a la élite colonial.

 

A través del análisis de una serie de casos de estudios, la autora explica las oportunidades que las mujeres españolas tuvieron para prosperar en América y cómo sus opciones fueron cambiando a lo largo del tiempo. De hecho, cada vez fue más difícil para las emigrantes prosperar y acceder a la élite, llegando a producirse un problema con las mujeres españolas solas, que quedaban desprotegidas y que fueron atendidas a través de redes informales de ayuda mutua y en los monasterios e instituciones de caridad.