Alcornoque
El grupo de los Quercus perennifolios ibéricos (España y Portugal) está integrado por las dos especies Quercus ilex (ilex) y Quercus suber denominadas respectivamente de manera común encina y alcornoque.
PLANTA UN ALCORNOQUE
Este plantón es de alcornoque. La bellota de la que ha nacido proviene del Monte San Antonio, una finca de patrimonio forestal de la Diputación Provincial de Sevilla, en el término municipal de Cazalla de la Sierra, en la que también cuidamos de las ovejas churras lebrijanas y de las cabras serranas, dos razas ganaderas autóctonas en peligro de extinción.
El alcornoque (Quercus suber) es un árbol mediterráneo. Autóctono por excelencia. Puede alcanzar los 25 m, tiene una copa amplia y redondeada. Desde tiempos antiguos, ha sido valorado por lo peculiar de su corteza: el corcho. Si se le extrae deja ver un tronco rojizo que se va oscureciendo poco a poco. Las hojas del alcornoque pinchan menos que las de la encina y las bellotas suelen ser más amargas.
Los alcornoques son longevos, viven más de 150 años. La primera extracción del corcho se realiza a los 25 o 30 años de vida del ejemplar, y a partir de ahí la extracción de la corteza se lleva a cabo cada 9 o 10 años. El descorche es una labor delicada y hay que realizarla sin que el árbol sufra daños durante el proceso, permitiéndole, de esta forma, crecer sano. Por lo tanto, el corcho es un recurso renovable, es decir, vuelve a regenerarse.
Queremos pedirte que cuides de este alcornoque un año… (por lo menos)
¿Qué tienes que hacer?
Primero, plantar este alcornoque en una maceta (si la vas a comprar, que no sea de plástico). Puedes reutilizar tetra bricks haciéndole incisiones en la base para que drenen bien.
Haciendo el transplante correctamente y con los cuidados adecuados puedes disfrutar de un alcornoque en una maceta muchos años. Eso sí, debes asegurarte de que tenga espacio para desarrollar sus raíces hacia abajo (observa que el plantón en el que te la hemos dado es alargado). Déjales espacio para que crezcan.
El riego se realizará con una periodicidad de 2-4 días evitando la humedad permanente del sustrato de cultivo.
No exponer las plantas durante los meses estivales a pleno sol.
Deja crecer tu planta durante al menos una temporada (planta de una savia) en la maceta.
Pasado este tiempo, ya podrías trasplantar tu alcornoque joven al lugar definitivo. El mejor momento es de principios a mediados de la primavera, ya que las condiciones son suaves y favorecen el enraizamiento.
Por lo tanto, tienes mucho tiempo para elegir el lugar en el que plantarás tu alcornoque. Busca ese sitio en el campo. Asegúrate de que tendrá espacio para que crezcan sus raíces y piensa en la sombra, y el oxígeno que proporcionará. El alcornoque desempeña un papel ecológico importante en los bosques y es esencial para la conservación de la biodiversidad en su hábitat.
Mira este vídeo, que lo explica muy bien.
Entre todos, mejoramos el Planeta. Feliz Día Mundial del Medio Ambiente.