Saltar navegación (alt + s)

Zona Temática

Deportes

Protección del menor en el deporte

La Junta de Andalucía regula la protección de los menores en el ámbito deportivo a través del Protocolo Marco de Actuación para la Protección de las Personas Menores frente a la Violencia en el Deporte. Este marco normativo, aprobado el 18 de noviembre de 2024, adapta las exigencias de la legislación estatal (LOPIVI) para garantizar entornos seguros y libres de violencia para niños y adolescentes. Este protocolo es de obligado cumplimiento para todas aquellas entidades andaluzas, tanto públicas como privadas, que organicen actividades deportivas con menores.

El RIPROMEN es el Registro Interno de Protección de la Persona Menor, creado en Andalucía por la Consejería competente en materia de Deporte. Este registro surge a raíz de la aprobación de la Orden de 18 de noviembre de 2024, que regula el Protocolo Marco de Actuación para la Protección de las Personas Menores frente a la Violencia en el Deporte en la comunidad autónoma, alineándose con las exigencias estatales de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). Deben inscribirse en el RIPROMEN todas las entidades andaluzas públicas y privadas que organicen actividades deportivas con menores.

Inscripción en el RIPROMEN

Para inscribirse en el RIPROMEN hay que enviar los Anexos I y II del protocolo a través de una presentación electrónica general dirigida a la Dirección General de Deporte de Competición y Promoción Deportiva de la Consejería competente en materia de deporte de la Junta de Andalucía.

La Diputación de Sevilla, a través de su Servicio Técnico de Deportes, está inscrita en el RIPROMEN, y por lo tanto tiene el deber de contar con un canal de denuncias a través del cual poder denunciar cualquier caso que proceda en relación a la protección de los menores en las actividades deportivas provinciales organizadas por la Diputación.

Aceptar el Protocolo marco de actuación de protección de las personas menores frente a la violencia en el deporte no solo implica aceptar dicho protocolo presentando sus Anexos I y II, sino ir implementando medidas de protección de los menores frente a la violencia en el deporte de manera progresiva, para lograr un contexto de actuación protegido y seguro.