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de la provincia de Sevilla

Villalobos: 'Con el Proyecto Luna conseguimos que cada niño sevillano haga música y, sobre todo, se sienta músico'

'LUNA es el bello acróstico de 'lenguaje universal para niños artistas', nombre que denomina un proyecto con el que se busca potenciar la educación musical del niño, haciéndola fluir desde las escuelas de música municipales y los conservatorios a los centros educativos. Es maravilloso que, con esta iniciativa, estemos consiguiendo que, desde el primer día, cada niño sevillano haga música y, sobre todo, se sienta músico'.

Con esta reflexión definía el presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, el Proyecto LUNA, una iniciativa pionera, que resume más de quince años de experiencia en el ámbito musical, tanto a nivel pedagógico como concertístico, que, además, se concilia con los valores de educación en valores, dirigida a niños de Primaria, que este año alcanza su segunda edición en Sevilla.

El objetivo del proyecto es ahondar en la educación musical de los escolares. Una pedagogía musical que, además, incluye aspectos muy novedosos, ya que, por una parte proporciona educación musical de calidad, innovadora y multidisciplinar, ya que incluye la música, la práctica instrumental, la expresión corporal y las artes plásticas, y por otra, se motiva y se estimula al niño hacia la educación musical desde distintos enfoques.

Villalobos ha presentado hoy el concierto final de proyecto: el cuento musical 'Pelos Azules', que se representará el próximo día 12, en el Auditorio Municipal Rocío Jurado, a las 21'30 horas, con una entrada que cuesta 10 euros y con cuyos ingresos se financia el propio proyecto. Un acto en el que el presidente ha estado con Pedro Vázquez, coordinador del Proyecto y director de la Orquesta Sinfónica Joven del Aljarafe.

'Han participado 700 escolares y 25 centros educativos en esta edición, de Sevilla capital, de Mairena del Aljarafe, Bormujos, Sanlúcar la Mayor, Dos Hermanas, Palomares y Osuna, además de otros de Huelva y su provincia ', explicaba Villalobos, quien ha añadido: 'Me gustaría traer esta representación al Patio de la Diputación y poder invitar a los familiares de los niños y a vecinos de sus pueblos. La Diputación apuesta por este proyecto, que me parece especialmente ilusionante, porque desarrolla las capacidades musicales de los chavales, su creatividad y, además, pueden aprender a trabajar en grupo, a comprender la importancia de la individualidad dentro del grupo y se fomenta el gusto por el arte'.

UN ESPECTÁCULO ANDALUZ, DE MÚSICA, DANZA Y DIBUJO

'Pelos Azules' es un espectáculo andaluz, poliédrico, que incluye música, danza, canto, dibujo, y que promueve para nuestros jóvenes artistas la educación en valores, en este caso, la integración social de las personas que son diferentes'

Así lo ha explicado Pedro Vázquez, a quien también acompañaban en este acto de presentación el compositor de 'Pelos Azules', Arnold Collado; uno de sus libretistas, Fidel Villegas (el otro es Paco Sánchez); la coordinadora de los centros escolares participantes, M. del Carmen Rodríguez, y dos de los niños concertistas, María Hernández (de 10 años y 6 como estudiosa del violín) y Daniel Álvarez (de 9 años y 2 como estudiante de violín), quienes han interpretado en directo una pieza del concierto.

Durante todo el curso escolar cada centro prepara las partes musicales que tienen pensado abordar y, además, se ensaya esta función final, que cuenta con orquesta, coros, ballet, títeres, dibujos y un amplio espectro de artes.

En cuanto a la trama del concierto, lo que se 'puede avanzar' es que Pelo Azul es un niño distinto, porque tiene el pelo azul, pero tiene las mismas características que cualquier otro niño del mundo. La acción transcurre en su barrio y en la historia que se desarrolla en su teatrillo de guiñol. Los niños se meten con él, pero habrá quien sólo lo vea como un buen chaval y ni se fije en el color de su pelo. Sin desvelar el final, lo cierto es que con la historia de Pelo Azul se puede comprobar que cada uno de nosotros acaba encontrando su lugar en el mundo, por muy diferentes que nos vean los demás.