Su origen se remonta a la Edad Media, cuando Fernando IV regaló a Lope Chico una dehesa de nombre 'El Molar' , por su ayuda contra los moros. Más tarde pasó a manos de Don Lope Gutiérrez de Toledo, que mandó construir en 1.336 un castillo, alrededor del cual se formó la villa de Los Molares.
En 1.430 el Castillo pasó a manos de 'los Ribera', pasando a ser una fortaleza importante contra los moros.
Hasta 1.847 perteneció a los Duques de Alcalá, y al suprimirse los señoríos pasó a depender de Utrera hasta 1.919, fecha en que alcanzó su autonomía.
